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Por Ixchel Cisneros

Y sí, lo lograron. Aprobaron SU Ley de Seguridad Interior (LSI), no escucharon a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), a más de 250 organizaciones mexicanas, a especialistas en derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), del Cide y de la Ibero, y a cientos de personas más quienes les dijeron que era una pésima idea.
La clase política y en especial los diputados y senadores del Partido Revolucionario Institucional (PRI) empujaron hasta el tope para obtener los votos y pasar una ley que promueve que el ejército haga labores de seguridad pública y tenga funciones súper peligrosas como investigar, espiar, catear domicilios, repeler manifestaciones, ocultar información y solicitar a las comisiones de derechos humanos nacionales y locales información sobre víctimas.
Las y los senadores aseguran que escucharon las voces críticas y que debido a eso hicieron cambios, pero su supuesto diálogo fue de dos días donde no hubo un debate real, únicamente se dedicaron a oír pero no atender. Además, las modificaciones únicamente fueron cosméticas, no representan un cambio real, y más allá, no resuelven el conflicto de inseguridad y violencia que vive este país.
Pero ahora que no nos escucharon ¿qué sigue?, ¿qué vamos a hacer?, ¿qué podemos hacer los ciudadanos? En principio exigirle al presidente Enrique Peña Nieto que sea congruente con su llamado al diálogo y VETE esta ley que a todas luces sigue yendo contra la Contitución Mexicana y los tratados internacionales (de los cuales México es parte). Si él tampoco nos escucha, pidámosle a la CNDH que interponga una acción de inconstitucionalidad y a los alcaldes y gobernadores que lleven a cabo una controversia constitucional, a los abogados especialistas que metan amparos y a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que sea congruente y declare incosntitucional la LSI.
Yo NO me pienso resignar, esos 71 senadores y 262 diputados que votaron a favor de una ley que me afecta directamente, que está en contra de la PAZ, NO me van a ganar, NO van a acabar con MÍ país, saldré a las calles, mandaré mails, les tiutearé y escribiré en Facebook y más importante aún, NO votaré por ellos ni sus partidos en las próximas elecciones del 2018 porque NO me represntan, porque NO me escuchan, porque únicamnete ven por sus intereses.
Hoy es un día muy triste en verdad, y mientas escribo esto se me salen las lágrimas de la rabia porque ellos y ellas se creen más poderosos que nosotros pero NO lo son, es más, trabajan para nosotros y deberían representarnos así que, traduciré este enojo en acciones, NO me quedaré sentada y espero que muchos y muchas hagamos lo mismo pues si queremos un México sin violencia tenemos que hacer algo pues me queda claro que esa clase política no lo hará.
Y a esos y esas que votaron por esta ley golpista, les digo lo que Ricardo Raphael mencionó al finalizar su programa de televisión: “que la nación se los demande”.

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